Las reformas en el barrio Amppya fueron impulsadas por requerimientos vecinales e incluyeron la instalación de equipamiento urbano, mejoras en la accesibilidad y la restauración de la ermita local. El proyecto es parte del plan municipal para revitalizar los espacios públicos de la ciudad.
Tras permanecer dos décadas y media sin actualizaciones, el área recreativa fue totalmente puesta en valor a solicitud de una residente local. La intervención comprendió la instalación de juegos, nuevas veredas, rampas, mobiliario urbano, sistema de riego, luminarias LED y la edificación de una ermita.
Con una partida presupuestaria municipal de 70 millones de pesos, se reacondicionó un predio de 4100 metros cuadrados. El sitio luce ahora renovadas veredas, rampas, luminarias LED y áreas recreativas y deportivas.