La inminente despedida de Lionel Messi vistiendo la casaca nacional provocó un impacto significativo en el turismo y la organización de traslados con destino a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Ante el evento programado para el 6 de octubre en el Estadio Monumental, la necesidad de conseguir pasajes aéreos y terrestres se disparó, impulsada por los fanáticos que desean ser testigos del encuentro final del ídolo en el equipo nacional.
El fanatismo por acompañar al campeón mundial en Qatar se manifestó con fuerza en el ámbito de la aviación: de acuerdo a datos de sitios web del rubro, la demanda de vuelos desde Rosario creció casi un 5000% respecto al año pasado. En el plano nacional, las consultas de viajes a los aeropuertos porteños crecieron un 122% promedio, con aumentos destacados en provincias como Jujuy (230%), Salta, Neuquén y San Rafael (215%), y Tucumán (200%).















