“Agua” fusiona la cadencia del merengue con arreglos modernos, destacando la sintonía vocal entre sus intérpretes. La letra utiliza una metáfora sobre la necesidad de hidratación que termina transformándose en llamas cuando ambos coinciden, manteniendo el estilo seductor y la complicidad que caracterizaron sus trabajos previos sin caer en la mera repetición del pasado.
El vínculo profesional entre Shakira y Maluma tiene una larga trayectoria que incluye temas como “Chantaje”, “Trap”, “Clandestino” y la remezcla de “La Bicicleta” junto a Carlos Vives. La conexión entre ambos, que se remonta a los inicios de la proyección internacional del cantante, se ha mantenido vigente con el tiempo; recientemente, incluso compartieron momentos personales en la finca del artista en Medellín, alejados de la esfera pública.














