La mujer, de 50 años, se encontraba consciente y emitiendo fuertes ronquidos tras la administración de los fármacos; posteriormente, sus representantes legales informaron que fue trasladada en ambulancia a un centro médico, donde recibe atención aunque no se han divulgado detalles sobre su condición clínica.
El procedimiento, programado para la mañana del miércoles, se vincula al homicidio que Pike perpetró a los 18 años, lo cual habría marcado la primera ejecución femenina en Tennessee en más de dos siglos. Aunque un tribunal de alzada frenó el proceso momentos antes de su inicio, la Corte Suprema de los Estados Unidos revirtió tal decisión horas después.
Documentos presentados por la defensa precisan que los funcionarios estatales suministraron a la condenada dos dosis de pentobarbital.
En respuesta, el gobernador Bill Lee comunicó que se llevará a cabo una auditoría independiente para esclarecer lo sucedido y confirmó la cancelación de toda ejecución programada para lo que resta de 2024. El mandatario subrayó que la ejecución de una sentencia legal exige un cumplimiento que sea, además de constitucional, eficaz.
Por su parte, el Departamento Correccional de Tennessee sostuvo que el operativo siguió estrictamente el protocolo validado por la fiscalía general. Dicho procedimiento establece la aplicación de un segundo kit de fármacos si el interno sobrevive al primero, aunque no detalla los pasos a seguir si el sujeto permanece con vida tras este refuerzo.














