El animal era una figura conocida en la intersección de la avenida Santos Ortiz y Falucho Sur. Los trabajadores del establecimiento se ocupaban de su alimentación y cuidados, logrando que el can se volviera un integrante muy querido por el personal y los clientes frecuentes. Ante su desaparición repentina hace unos días, se encendieron las alarmas entre quienes solían verlo a diario.
La confirmación del deceso causó una profunda tristeza en la comunidad. De acuerdo con lo manifestado por un residente de la zona, una mujer les comunicó que hallaron los restos del animal, los cuales mostraban heridas de arma blanca y evidencias de haber sido estrangulado con un alambre.















