Por Gastón Vila Calderón
Bruno De Genaro vive un momento cumbre en su trayectoria profesional. Durante los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, el deportista obtuvo el bronce en los 400 metros con vallas, cronometrando 49s76, lo que constituye su mejor marca personal, además de conseguir la medalla de plata junto al equipo nacional de relevos 4×400.
Para el corredor oriundo de San Luis, estos logros trascienden lo deportivo por lo que simbolizan para su provincia y para el conjunto argentino.
“Me siento muy orgulloso, fue un certamen muy significativo para mí. También resulta histórico para San Luis, ya que casi todos los atletas de la provincia que participamos logramos subir al podio en nuestras pruebas”, comentó en diálogo con El Chorrillero.
La llegada a estas preseas fue fruto de una disciplina rigurosa y metas bien definidas. “El proceso fue complejo, sabíamos que nos enfrentaríamos a atletas de gran jerarquía”, explicó, y añadió: “Aprovechamos la oportunidad en el torneo donde teníamos puestas nuestras mayores expectativas”.

Bruno De Genaro en el Centro de Desarrollo Deportivo Presti. (Foto Marcelo Lacerda)
Integrar la delegación nacional es un valor agregado para De Genaro. “Estos Juegos son especiales, siempre los vivo como una auténtica celebración del deporte”, manifestó. El aliento constante de los espectadores también marcó la diferencia: “El público le dio un impulso increíble y me siento muy agradecido con los fanáticos argentinos”.
De los inicios a la consolidación en la pista
Antes de volcarse a las vallas, Bruno practicó básquetbol desde los 9 hasta los 17 años. Fue en esa etapa cuando descubrió el atletismo, la disciplina que definiría su destino profesional.
Sus comienzos se remontan mucho tiempo atrás, en Jarilla, donde aquel niño que soñaba con vivir del deporte difícilmente hubiera imaginado alcanzar este presente.


















