La provincia de San Luis se prepara con gran expectativa para el arribo del Pontífice a territorio argentino. En la capital puntana, las parroquias San Roque y Nuestra Señora de Fátima han coordinado expediciones hacia Córdoba con el fin de ser parte de las celebraciones programadas para el martes 10.
El presbítero a cargo de ambas instituciones, Ignacio Daminato, detalló en diálogo con El Chorrillero los pormenores de la logística, resaltando el marcado interés que la figura del Papa ha generado en la juventud local.
El religioso calificó este viaje como un acontecimiento histórico cargado de alegría, recordando sus experiencias personales durante las visitas de Juan Pablo II y manifestando su esperanza en que la presencia del líder de la Iglesia sea transformadora para el país.
El despliegue logístico incluye la salida de dos autobuses y dos camionetas desde San Roque, sumado a un vehículo de gran porte proveniente de Nuestra Señora de Fátima, además de los numerosos feligreses que optaron por viajar en movilidad propia.
El cronograma de los devotos contempla dos alternativas: un grupo iniciará el trayecto el domingo 8 para estar presente en la vigilia del lunes, mientras que otro segmento partirá directamente para concurrir al evento masivo del martes.














