Tras recuperar su propia libertad, Nahuel Gallo completó una caminata de cerca de 60 kilómetros desde el barrio de Liniers hasta el santuario de Luján, con el propósito de elevar plegarias por los individuos que aún se encuentran bajo custodia en Venezuela.
Mediante sus canales digitales, el gendarme relató que, durante la travesía, imploró a la Virgen de Luján por la situación de los “presos políticos y extranjeros” que siguen confinados en aquel país. Asimismo, extendió su apoyo y oraciones a los parientes de quienes siguen privados de su libertad.

Nahuel Gallo.
















