El ciclo de Marcelo Gallardo al frente del equipo ecuatoriano arrancó sin triunfos, registrando tres caídas, dos de las cuales ocurrieron desde el punto penal.
La expedición por Asia expuso la mayor preocupación del flamante staff técnico: la escasez de anotaciones. Durante los tres compromisos, el combinado nacional apenas pudo festejar un gol, evidenciando las carencias en ataque que marcaron esta ventana de amistosos, la cual empezó con una derrota por 3 a 0 ante Corea del Sur y siguió con empates que concluyeron en tropiezos desde los doce pasos contra los elencos de Japón y Panamá.















