La decisión de Pedro Sánchez de adelantar las elecciones generales al 29 de noviembre —anuncio derivado del fracaso legislativo en el Congreso al no lograr aprobarse los decretos sobre vivienda— ha puesto en marcha un proceso electoral acelerado de menos de dos meses.
En las filas opositoras, la noticia fue recibida con entusiasmo. El Partido Popular (PP) celebró el llamado bajo el lema "Por fin", frase destacada tanto en sus plataformas digitales como en su sede madrileña. Su líder, Alberto Núñez Feijóo, enfatizó durante su primera conferencia de prensa que este momento permite finalmente a la ciudadanía decidir el rumbo del país y clausurar una etapa gubernamental que, a su juicio, debió finalizar hace tiempo.
Para el dirigente conservador, los próximos comicios trascienden una contienda tradicional entre PP y PSOE. Según su perspectiva, se trata de una elección definitiva para que la nación supere la gestión de Sánchez. Feijóo vinculó la gravedad del escenario actual con la transición democrática española de hace medio siglo, presentándose a sí mismo como la alternativa frente a lo que calificó como corrupción y decadencia.















