"Resultó una sorpresa inmensa, ciertamente no lo tenía previsto", manifestó Halzen tras comunicarse telefónicamente con el comité desde Italia, durante la conferencia en la que se oficializó el nombramiento.
El académico confesó que, si bien anteriormente había circulado la posibilidad de que fuera distinguido con este reconocimiento, el anuncio le provocó una sensación "extraña".
"Me encuentro redactando una propuesta y tengo la esperanza de que este galardón facilite su aprobación", bromeó ante las risas de los asistentes.
Halzen fue clave para el nacimiento de una nueva rama de la astronomía. El jurado resaltó que su investigación resultó esencial para erigir el Observatorio de Neutrinos IceCube, ubicado en la Antártida.
"Francis Halzen comprendió que las capas de hielo del Polo Sur podían funcionar como un medio para detectar a estos mensajeros cósmicos", señaló Eva Olsson, integrante del comité. "Muchos investigadores se sumaron a su iniciativa de seguir el rastro de estas partículas. Estos mensajeros transportan datos desde el espacio profundo, permitiéndonos observar galaxias lejanas y comprender fenómenos de estrellas en explosión".
El físico, de 82 años y oriundo de Bélgica, trabaja para la Universidad de Wisconsin–Madison, institución que administra el complejo IceCube. Intentos de contacto realizados por The Associated Press con el científico no obtuvieron respuesta inmediata.















