La mujer, de 50 años de edad, continúa bajo asistencia médica intensiva y bajo custodia policial en el centro de salud donde fue ingresada, de acuerdo con el informe difundido el martes por su equipo legal.
Pike fue sentenciada a la pena máxima tras ser hallada responsable del homicidio de Colleen Slemmer, cometido en 1995. Tras sobreponerse a dos aplicaciones de inyección letal la semana pasada, debió ser derivada a un hospital de Nashville, Tennessee, para ser asistida.
Sus representantes legales explicaron anteriormente que la reclusa permaneció sin sentido mientras el equipo médico trabajaba para retirar de su sistema el pentobarbital suministrado durante la fallida aplicación.
"Un caso inédito"
La defensa sostuvo el martes que el proceso de mejoría de Pike carece de antecedentes en el ámbito de la salud y, aunque el panorama a futuro es incierto, prevén un proceso de rehabilitación extenso.
Se estima que la mujer es el único caso registrado en Estados Unidos de alguien que logró sobrevivir a un protocolo de ejecución completo.
















