En un contexto de marcada inestabilidad financiera internacional, el índice de riesgo país de Argentina experimentó una subida significativa hasta alcanzar los 600 puntos, aunque logró moderar su escalada hacia el cierre de la jornada para establecerse en 586 unidades.
Especialistas del ámbito financiero señalaron que esta alza frenó la tendencia favorable que se había observado en días previos, la cual estaba respaldada por el desenlace de los comicios en Brasil.
El parámetro diseñado por JP Morgan, encargado de cuantificar el diferencial de rendimiento entre los bonos nacionales y los de Estados Unidos, llegó a situarse en 600 puntos básicos durante el transcurso del día, para luego retroceder hasta los 586 puntos al finalizar las operaciones.

















