“Bájale un cambio, colombiano, acá el que manda soy yo”, habría intimidado Emiliano Gabriel Gatica (36) a Carlos Pabón Velasco, apodado “El Colombiano”, mientras lo encañonaba con un revólver calibre 32 a la altura de la sien. El conflicto surgió por una disputa sobre quién exhibía una actitud más masculina, quién ostentaba un prontuario más extenso y el nivel económico de cada uno. La teoría fiscal indica que, tras una noche de ingesta alcohólica y altercados, el agresor se posicionó detrás de la víctima y le efectuó un disparo letal en la nuca, aprovechando que el hombre estaba sentado e indefenso.
Esta fue la versión expuesta durante la audiencia de imputación por la fiscal de Instrucción Nº 6, Linda Maluf, en relación con el asesinato cometido en Quines. El cadáver de Pabón Velasco fue hallado el sábado al mediodía dentro de un canal de riego situado en el paraje San Miguel, a una distancia de 10 kilómetros del lugar donde se habría perpetrado el hecho.
La representante del Ministerio Público Fiscal solicitó que Gatica, alias “Mello”, fuera encausado por homicidio agravado por alevosía y pidió que se dicten 120 días de prisión preventiva. Por su parte, el equipo legal del acusado, conformado por Alfredo García Garro y María de los Ángeles De Pascuale, requirió una extensión de ocho días para el plazo procesal.
La jueza de Garantía Nº 4, Luciana Banó, otorgó el tiempo solicitado y determinó que el sospechoso, quien optó por no prestar declaración, se mantenga detenido en la Comisaría 38ª durante dicho período.
La pesquisa reconstruyó los momentos previos al suceso mediante los relatos de testigos que compartieron la noche con los protagonistas.
Todo comenzó el sábado alrededor de las 3:45, cuando Gatica arribó a una fiesta en el Club Santa María, donde se reunió con Víctor Hugo Gil para ingerir bebidas. Más tarde, se sumó Mateo Ordóñez y el trío se dirigió a la vivienda del anfitrión cerca de las 4:50.
En el domicilio, Gatica buscó en un mueble y exhibió un revólver gris calibre 32. Según las declaraciones, mientras mostraba el arma, advirtió: “Acá mando yo, no se pasen de listos”. Luego, cargó tres proyectiles en el tambor y disparó al aire a través de una ventana.
Esta acción incomodó a Gil, quien decidió retirarse del lugar.
Posteriormente, Ordóñez contactó a su amiga Cindy Cruceño para visitarla, pero ella puso como condición que Gatica no generara conflictos, ya que conocía su personalidad problemática.
Simultáneamente, Pabón Velasco se encontraba en el pool “Rompiendo las bolas” con Ismael Coria. Hacia las 4:30, ambos concurrieron al hogar de Cruceño, donde ya había otros presentes.
Con la llegada de Gatica y Ordóñez, el grupo sumó cerca de 10 personas. La reunión se extendió en la vereda hasta las 8, momento en que la dueña de casa se retiró a descansar.
Allí, “El Colombiano” propuso al resto continuar la velada en una propiedad contigua que él estaba refaccionando, ofreciéndose a costear los gastos.
Esa sugerencia desató un cruce de palabras.


















