La detención de Nicolás Mauricio “El Porteño” Gómez, efectuada este jueves durante la madrugada en Moreno, provincia de Buenos Aires, reaviva la polémica sobre su nexo con la fiscal de Juicio Virginia Palacios, quien fuera separada de su puesto el pasado 30 de septiembre por orden del procurador General, Sebastián Cadelago Filippi.
La existencia de este vínculo se hizo pública mediante una denuncia radicada por la propia fiscal el 16 de septiembre, fecha en la que advirtió sobre riesgos para su integridad y la de su hija. En dicho documento, admitió tener trato personal con Gómez —quien enfrenta múltiples procesos penales— y detalló una serie de advertencias y señalamientos en su contra.
El conflicto se desencadenó tras un millonario ilícito que involucró a los hermanos Jorge “Neneto” Novillo y Ernesto “El Tomero” Novillo. Palacios aclaró que posee un vínculo amistoso con Jorge y su núcleo familiar desde hace años.
Según lo expuesto por la funcionaria, tras un procedimiento en mayo donde Jorge Novillo fue apuntado como el principal responsable del robo, el entorno de su hermano Ernesto comenzó a divulgar rumores de presunto encubrimiento.
Entre tales acusaciones, se le cuestionó a Palacios haber obstruido el accionar policial y supuestamente resguardar dinero robado en una obra que lleva adelante en la localidad de El Volcán.
En ese marco, surgió la figura de Nicolás Mauricio Gómez.
















