Sean Fraser, ministro de Justicia de Canadá, comunicó que el Estado no autorizará el acceso al suicidio asistido para aquellas personas cuyo cuadro clínico se limite exclusivamente a una patología de salud mental. Esta resolución busca poner fin a la controversia que rodeaba a uno de los asuntos más divisivos en la agenda sanitaria de la nación.
Cabe recordar que, desde 2016, la legislación canadiense permite la muerte asistida para pacientes en fases terminales. Posteriormente, durante 2021, el alcance de esta medida se extendió para abarcar a individuos con afecciones severas e irreversibles, aun cuando su fallecimiento no fuera inminente, tal como precisaron RFI y Noticias Argentinas.















