Antes de que Carlos Pabón Velasco, conocido popularmente como “El Colombiano”, perdiera la vida, Emiliano Gabriel Gatica (36) fue señalado por llevar a cabo un violento despliegue con un revólver calibre 32, el mismo artefacto que, de acuerdo con el Ministerio Público, empleó posteriormente para perpetrar el homicidio en Quines. Este suceso inicial tuvo lugar durante la madrugada del sábado 3 de octubre, al retornar de un baile.
Durante la audiencia de imputación celebrada el jueves, la fiscal de Instrucción Nº 6, Linda Maluf, detalló que el sospechoso, a quien llaman “Mello”, ocultaba el arma en una media. Según el relato, la exhibió frente a sus acompañantes y accionó el gatillo tres veces hacia afuera de la propiedad.
La secuencia inició cerca de las 3:45, cuando Gatica coincidió en el Club Santa María con Víctor Hugo Gil. Tras ingerir bebidas alcohólicas y sumarse Mateo Ordóñez, el trío se trasladó a la casa del acusado, arribando aproximadamente a las 4:50.
Una vez en el interior, el dueño de casa sacó de un mueble un revólver gris calibre 32 que guardaba en un envoltorio.
De acuerdo con la investigación, el sujeto mostró el arma mientras pronunciaba una sentencia intimidatoria: “Acá mando yo, acá no pasa nada”.
Posteriormente, cargó tres proyectiles en el tambor, se dirigió a una ventana y disparó hacia el exterior, recolectando luego los casquillos para desecharlos.
El clima de tensión provocó que Gil se retirara, mientras que Ordóñez optó por quedarse. Este último consultó más tarde a su conocida, Cindy Cruceño, si podían proseguir con el consumo de alcohol en su domicilio, obteniendo una respuesta afirmativa pero condicionada a que Gatica no generara disturbios, dada su fama de conflictivo.



















