Un sismo de magnitud 7,7 afectó este viernes a Panamá, sembrando angustia entre la ciudadanía. Ante la falta de certezas, una multitud de residentes decidió evacuar oficinas y complejos habitacionales para resguardarse en zonas despejadas.
A través de diversas grabaciones compartidas en redes sociales, se pudo observar el impacto del temblor, situación que forzó el despliegue inmediato de las fuerzas de socorro para monitorear posibles destrozos.
En la capital panameña, una gran cantidad de vecinos y empleados públicos optaron por permanecer en áreas exteriores mientras aguardaban actualizaciones sobre la magnitud del desastre.
La violencia del sismo causó estragos en los interiores de las viviendas, según reportaron testigos. Rosendo Domínguez, un ciudadano de 60 años oriundo de la provincia de Herrera, relató a la agencia AP: "Se percibió intensamente, tiró utensilios de la cocina, aunque estamos a salvo, aunque con mucho miedo".















