Un deslave que impactó sobre aproximadamente 200 hectáreas de zonas habitacionales ubicadas en las estribaciones de la cordillera de los Andes, en Santiago, provocó la pérdida de al menos seis vidas humanas. El evento, producto de fuertes precipitaciones primaverales en el centro del país, sepultó bajo el lodo diversas vías, rodados y hogares.
El primer mandatario chileno, José Antonio Kast, oficializó la declaración de zona de catástrofe para la comuna de Las Condes, situada al este de la capital, lugar donde el alud bajó desde la montaña hacia las zonas residenciales. Según precisó el jefe de Estado, esta resolución facilitará el despliegue de los medios indispensables para gestionar el siniestro.
En cuanto al despliegue de las autoridades, el delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, confirmó el saldo fatal de seis víctimas, mientras se trabaja en la actualización del balance de damnificados. Por su parte, el comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago, Giorgio Tromben, indicó que las cuadrillas de rescate han auxiliado a ciudadanos bloqueados en autos y casas anegadas, además de asistir a quienes estaban aislados en establecimientos educativos y otros sitios.















