Galactic Racer representa el segundo estreno de la marca en un periodo inferior a dos meses, sumándose al lanzamiento del RPG de acción Zero Company. Esta entrega busca heredar el legado de Star Wars Episode I: Racer, aquel clásico de 1999 que alcanzó los tres millones de unidades vendidas, y de su continuación de 2002, Star Wars Racer Revenge.
La producción estuvo a cargo de Fuse Games, un estudio integrado por desarrolladores con amplia trayectoria en títulos de automovilismo como Need for Speed y Burnout. Tal como sugiere el título, la propuesta pone el foco en una experiencia de alta velocidad con una puesta en escena de corte cinematográfico.
La narrativa se ubica cronológicamente entre el sexto y el séptimo episodio, situándose en el vacío de poder posterior a la derrota imperial y previo al surgimiento de la Primera Orden. El protagonista es Shade, un conductor que intenta hacerse un lugar en la Liga Galáctica con la meta de vencer a Kestar Bool, un ícono de la competición.
















