La competencia Sprint en el circuito de Singapur concluyó de manera caótica para McLaren: durante el giro definitivo, Lando Norris buscó rebasar a Oscar Piastri por la zona interna de un viraje, provocando un contacto en la parte posterior del vehículo de su compañero que dejó a ambos monoplazas atravesados sobre el asfalto. El australiano fue obligado a retirarse, mientras que Norris apenas logró obtener un octavo lugar en una jugada que resultó contraproducente para los intereses de la escudería.
El suceso ocurrió mientras el británico ejecutaba una maniobra arriesgada para ganar terreno. Este choque provocó un profundo descontento dentro de la estructura de McLaren, privándolos de unidades valiosas. El episodio resultó notable debido a que, días atrás, Norris había reprobado categóricamente a Franco Colapinto por un suceso comparable ocurrido en el Gran Premio de Azerbaiyán.
El antecedente: las duras declaraciones de Norris contra Colapinto en Bakú
















