En la localidad de Soná, un núcleo familiar consiguió salvar a un menor que había quedado sepultado por los escombros de su hogar a raíz de un movimiento telúrico de 7.5 grados que afectó al territorio panameño. Durante los angustiantes momentos iniciales, el niño permaneció en silencio hasta que finalmente exclamó: “Mamá, papá, estoy aquí”.
Diez personas que residían en la propiedad siniestrada se vieron obligadas a buscar refugio al perder su vivienda. Asimismo, el sector sufrió un corte total en el suministro de servicios básicos como agua y electricidad, complicando la situación tras el sismo.
La madre del niño explicó que el menor se encontraba bajo una cama con otros parientes. Tras el cese del temblor, el progenitor, apoyado por residentes de la zona, removió los restos de la estructura. "Consideramos un milagro de Dios haber hallado a nuestro pequeño con vida", confesó ante los micrófonos de Telemetro.

El padre describió cómo, luego de que su esposa le advirtiera sobre el paradero del niño, comenzó a remover escombros desesperadamente. Tras insistir con sus llamados, pudo finalmente oír la voz de su hijo proveniente del espacio debajo del lecho.
















