El Chorrillero confirmó la veracidad de su artículo sobre las trabas para poner en marcha el Centro de Deshabituación de La Toma y rechazó de plano la notificación legal remitida por el jefe comunal, Walter Contreras. La maniobra del funcionario fue interpretada como un intento de censurar la información de interés público.
El conflicto se originó tras la publicación del 24 de septiembre, titulada "Por un capricho del intendente de La Toma, no se puede inaugurar el Centro de Deshabituación", donde se explicaba que la obra, reactivada por el Gobierno provincial tras años de paralización desde 2023, no podía abrir sus puertas debido a la ausencia de conexión de agua.
Ante esto, Contreras remitió una carta documento a la redacción acusando al medio de difundir falsedades y cuestionando los detalles sobre los trámites administrativos necesarios para la operatividad del centro.

El intendente, Walter Contreras firma un convenio con la Provincia el 8 de junio de 2026. (Foto ANSL)
La respuesta del medio fue contundente: desestimó los reclamos del mandatario local y sostuvo que la información cuenta con respaldo documental. Asimismo, presentó pruebas sobre pedidos formales de autorización ingresados por la constructora ante la Municipalidad, desmintiendo la postura del jefe comunal.

















