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San Luis

El despliegue de tecnología aérea y drones marca tendencia en la 79ª Expo Rural de San Luis

Con casi tres años de trayectoria, la firma Fly-In consolida su presencia en el mercado ofreciendo servicios de siembra y pulverización. Tras su éxito en San Luis, la compañía logró expandir sus operaciones hacia los territorios de Mendoza y Córdoba.

Por Redacción
Fly In, la empresa puntana que sobrevuela los campos de la región.
Fly In, la empresa puntana que sobrevuela los campos de la región.

En las inmediaciones del ingreso a la 79° Exposición Rural, entre las diversas propuestas de ganadería y maquinaria, sobresalía un puesto equipado con un dron de importantes dimensiones, el componente de una hélice aérea y un remolque con herramientas especializadas. El espacio pertenece a Fly In, una entidad de origen puntano dedicada a la siembra y el rociado aéreo, que lleva operando en el sector durante casi tres años.

Al frente del stand, Maximiliano Cruceño, socio de la firma, compartió los orígenes, las funciones actuales y su perspectiva sobre la vertiginosa evolución de esta tecnología.

El surgimiento de Fly In fue fruto de la iniciativa de Maximiliano, su hermano Ignacio —también piloto de aviación— y Francisco Casado. El trío suma un total de 22 años de trayectoria aeronáutica, habiendo trabajado en líneas comerciales, tareas rurales y lucha contra incendios forestales tanto en suelo argentino como internacionalmente.

El propósito central era trasladar esa vasta experiencia a un emprendimiento regional, brindando al agricultor sanluiseño soluciones que no estaban disponibles en la zona hasta ese momento.

“Actualmente considero que nuestra trayectoria acumulada es lo que nos posiciona como un referente en el sector”, comentó Cruceño al medio El Chorrillero.

La empresa comenzó su camino operando una única aeronave, pero el crecimiento permitió sumar un segundo avión y diversificar su radio de alcance. Ambos se utilizan para tareas de siembra y pulverización, a los que se sumó el año pasado un dron, el mismo que se exhibe en la feria.

Cruceño analizó que se trata de herramientas de distintas épocas: mientras que la aviación agrícola cuenta con cerca de 50 años de trayectoria, los drones representan una tecnología más reciente que, sin embargo, progresa con rapidez y “ha llegado para quedarse”.

Maximiliano Cruceño, integrante de la sociedad propietaria de la empresa.

Para los responsables de Fly In, ambos sistemas no compiten entre sí, sino que se integran. El avión permite cubrir grandes extensiones en períodos breves, alcanzando unas mil hectáreas diarias entre ambos aparatos. Por su parte, el dron, si bien tiene un rendimiento menor por unidad de tiempo, logra operar en espacios donde las dimensiones o la velocidad de la aeronave dificultan el trabajo.

En muchos casos, ambos equipos operan de forma conjunta. Por ejemplo, ante la presencia de tendido eléctrico, el avión se encarga de las áreas despejadas y el dron completa los sectores restringidos.

El empresario destacó que el avión resulta especialmente valioso en San Luis debido a las exigencias climáticas. Dado que la baja humedad y las altas temperaturas limitan las ventanas horarias de trabajo, el avión permite maximizar la labor durante las mañanas y en breves momentos de la tarde, mientras que el dron aporta una precisión superior en zonas complejas.

El gobernador Claudio Poggi visitó el stand de la empresa en la Exposión Rural de San Luis. (Foto ANSL)

Ubicada centralmente en el aeródromo de Donovan, la compañía mantiene pistas operativas en localidades como Justo Daract, La Cumbre y Luján. Esto les permite brindar soporte en toda la provincia, además de sus servicios en Mendoza y Córdoba.

Sus labores se dividen principalmente en dos áreas: la pulverización de herbicidas, insecticidas y fungicidas, y la siembra de cultivos de cobertura como pasto llorón y centeno.

El dron exhibido en la muestra es un DJI Agras T50 de 40 litros, adaptable tanto para líquidos como para semillas. Asimismo, la firma utiliza un modelo Mavic 3 para mapeo, en coordinación con la empresa Terrawin, la cual procesa la información recopilada por Fly In.

Sobre el monitoreo ganadero, indicaron que aún no es un servicio ofrecido, aunque evalúan la viabilidad de sistemas avanzados de conteo y estimación de peso animal.

La operatoria diaria demanda una organización compleja compuesta por los hermanos Cruceño, pilotos adicionales y personal de tierra. Según Maximiliano, el éxito del proyecto es producto de un importante esfuerzo y sacrificio.

Cruceño enfatizó la importancia de la regulación en el uso de estos dispositivos. Al estar sus aviones debidamente matriculados ante la ANAC, el empresario sostiene que es fundamental que quienes operan drones —los cuales comparten el espacio aéreo— comprendan las normativas vigentes.

Finalmente, destacó que el mercado en San Luis todavía es incipiente en materia de aviación agrícola comparado con otras provincias, por lo cual parte de su labor implica educar al productor sobre las ventajas de esta tecnología. De cara al futuro, prevé una expansión continua tanto en equipos como en alcance operativo.

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