La visita de los jugadores del Manchester City a Anfield este domingo estuvo marcada por la hostilidad y las mofas de los hinchas locales, en lo que fue su primera presentación tras conocerse el veredicto que halló al club culpable de múltiples faltas financieras.
Sin embargo, fueron los seguidores del equipo visitante, identificables por sus camisetas azules y el uso de llamativos plátanos inflables, quienes terminaron festejando ruidosamente tras sentenciar un triunfo por 3-0.
Aunque el horizonte del City es incierto tras confirmarse que una comisión independiente dictaminó que la entidad ocultó ingresos superiores a los 1.000 millones de dólares para financiar contrataciones de elite, el conjunto celeste permanece invicto en la cima de la tabla con un puntaje ideal, dominando al resto de la liga.
Las anotaciones de Erling Haaland, Jeremy Doku y Rayan Cherki durante el segundo tiempo fueron decisivas, favorecidas por la expulsión de Ryan Gravenberch, quien dejó al Liverpool con diez jugadores al promediar la hora de juego.
Actualmente, el City lidera la competición con una ventaja de tres unidades sobre el Arsenal, su inmediato perseguidor. Este resultado representa un respiro necesario para la institución en medio del impacto provocado por el escándalo más grave en la historia del certamen.
Al concluir el encuentro, la tranquilidad se reflejó en los gestos de Erling Haaland y el técnico Enzo Maresca, quienes junto al plantel se acercaron a saludar a sus simpatizantes, entre los que destacaba Alfie Haaland, padre del delantero.















