La causa que investiga el paradero de Roque Abel Ortiz, cuyo rastro se perdió hace más de diez años, alcanzó una instancia definitoria que cierra la posibilidad de una sentencia condenatoria. Los integrantes del Superior Tribunal de Justicia de San Luis votaron de forma unánime por denegar el recurso de casación propuesto por la Fiscalía, consolidando así la sentencia absolutoria para María del Carmen Vázquez, Marcelo Acevedo y María Alejandra Espinosa.
El proceso oral, iniciado en septiembre del ciclo anterior, tuvo como eje la presunta conformación de una banda delictiva por parte de los tres procesados. El Ministerio Público Fiscal sostuvo la hipótesis de que Espinosa, Vázquez y Acevedo operaban bajo una estructura criminal, la cual habría participado activamente en la desaparición de Ortiz, evento que, tras doce años de espera, mantenía vivas las expectativas por lograr una resolución judicial.
De acuerdo con el expediente fiscal, Espinosa —última persona en estar con el desaparecido y su expareja— funcionaba como enlace con grupos delictivos, articulando funciones junto a los otros dos imputados. La fiscalía argumentó que el grupo no solo efectuaba crímenes contra la propiedad, sino que su entramado logístico sirvió de pantalla y soporte para el hecho principal respecto al joven oriundo de Villa Mercedes.
















