La peste neumónica es una patología atípica, aunque posee una importancia epidemiológica significativa dada su elevada facilidad de propagación y el peligro que conlleva para la salud.
“Se trata de una afección del tejido pulmonar ocasionada por la bacteria Yersinia pestis, la cual se propaga cuando una persona contagiada expulsa microgotas que luego son inhaladas por un individuo sano”, detalló la Dra. Roxana Berenguer (M.N. 74.781), titular de la División de Neumonología del Hospital de Clínicas de la UBA, en un documento difundido por la Agencia Noticias Argentinas.
La experta subrayó que, al ingresar al cuerpo humano, el mal progresa con mucha velocidad. “El paciente comienza con cuadros de fiebre elevada, cefaleas y malestar general, síntomas que avanzan rápidamente hacia una tos con expectoración, la cual puede incluir sangre, derivando posteriormente en una falla respiratoria. Si se identifica el patógeno causante, la enfermedad puede curarse mediante el uso de antibióticos”, advirtió.
















