Esta patología oncológica tiene su origen en las células encargadas de segregar moco en las paredes pulmonares. Se clasifica dentro de los carcinomas de pulmón de células no pequeñas y constituye la variante más común de este tipo de afección.
Si bien existe una vinculación con el tabaquismo, esta variante es la que más se diagnostica en pacientes que nunca han fumado. De acuerdo con el NCI (Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU.), el proceso patológico se dispara cuando ciertas células sufren mutaciones que derivan en una proliferación desmedida.
















