Mediante un informe clínico publicado tras la intervención, la Santa Sede ratificó que el diagnóstico corresponde a un adenocarcinoma pulmonar. Según se detalló, las evaluaciones efectuadas antes de la cirugía ya arrojaban sospechas sobre esta patología, la cual fue finalmente corroborada durante el procedimiento.
El comunicado oficial precisó que el líder religioso, de 71 años, permaneció en el bloque quirúrgico por un lapso de tres horas, aunque la operación específica se extendió por una hora y media. Las autoridades vaticanas destacaron que el procedimiento concluyó con éxito y sin registrarse dificultades adicionales.
















