Saltar al contenido
La Voz de Cuyo main
Estamos haciendo-Obras de gas
Nacional

Incertidumbre sobre el tour papal por Argentina: análisis médico sobre la recuperación post-operatoria

Diego Romero Guiñazú, titular del Centro Oncológico de San Luis, evaluó los desafíos físicos que enfrenta el Papa León XIV tras su intervención pulmonar y los peligros de mantener su gira sudamericana.

Por Redacción
Papa León XIV.
Papa León XIV.

La reciente confirmación del cáncer de pulmón que afecta al papa León XIV, tras la resección de un tumor maligno, ha generado interrogantes sobre la viabilidad de su periplo por Latinoamérica, el cual contempla una escala en suelo argentino entre el 8 y el 11 de noviembre.

El especialista al frente del Centro Oncológico de San Luis, Diego Romero Guiñazú, brindó detalles sobre las etapas necesarias para la mejoría tras este tipo de operación, las perspectivas de supervivencia y los riesgos asociados a una agenda que incluye múltiples traslados aéreos y zonas de elevada altitud, como la ciudad peruana de Cusco.

“Se trata de una operación de gran escala que reduce la funcionalidad respiratoria. Será necesaria una rehabilitación intensiva durante los próximos días para asegurar una mejora. Habitualmente, el tiempo de recuperación oscila entre tres semanas y un mes, lo que deja un margen sumamente estrecho para su viaje”, manifestó Romero Guiñazú.

El pontífice fue intervenido por un adenocarcinoma, la forma de cáncer pulmonar de mayor prevalencia. El oncólogo señaló que este tipo abarca cerca del 75% de los diagnósticos y consiste en un tumor maligno de origen glandular que puede mostrarse agresivo, aunque los adelantos en biología molecular han facilitado la creación de terapias personalizadas.

El hallazgo se concretó mediante estudios de tomografía, una prueba de medicina nuclear PET para medir la actividad metabólica de los tejidos y una broncoscopia para realizar una biopsia. “Esto demuestra que, antes de ingresar al quirófano, los médicos ya tenían certeza de que se trataba de una afección maligna”, puntualizó el experto puntano.

Días atrás, tras el Ángelus dominical, el mismo papa León XIV reveló que padecía un nódulo pulmonar detectado en una etapa “muy temprana y bien localizada”. Este factor es calificado por el oncólogo como un elemento determinante para el éxito del tratamiento y la posterior recuperación.

“Esta patología suele ser bastante agresiva y, sin una detección temprana, el panorama es complicado. En esta situación se intervino muy a tiempo, lo que arroja un pronóstico muy positivo. Además, fue posible realizar una extirpación completa mediante una lobectomía del lóbulo inferior derecho”, explicó el especialista.

La intervención se efectúa frecuentemente por videotoracoscopia, una modalidad mínimamente invasiva que utiliza cámaras e instrumental médico a través de pequeñas aberturas en el tórax. El proceso consiste en retirar el área del pulmón afectada por la masa tumoral, incluyendo, en ciertas ocasiones, los ganglios linfáticos cercanos.

Esta técnica reduce el dolor y las complicaciones comparada con la cirugía tradicional, facilitando una evolución clínica más ágil. El protocolo previsto para el Papa contempla una permanencia hospitalaria de una semana.

La rehabilitación exigirá kinesiología respiratoria y se estima que el tratamiento completo se extienda entre tres y cuatro semanas. Este lapso complica el extenso cronograma de su viaje apostólico, programado para realizarse entre el 6 y el 17 de noviembre, visitando 10 ciudades de la Argentina, Uruguay y Perú.

“Es un tiempo muy limitado considerando la complejidad de la cirugía y la posterior recuperación. Es posible que deba restringir sus actividades, especialmente considerando que estará expuesto a la altitud en Perú, particularmente en Cusco, a más de tres mil metros sobre el nivel del mar, sumado a la cantidad de vuelos previstos”, estimó el director del centro oncológico.

La principal preocupación señalada es la posibilidad de sufrir un neumotórax, una situación médica grave donde se filtra aire en el espacio pleural —la cavidad entre el pulmón y la pared torácica—. Este evento puede colapsar total o parcialmente el órgano, dificultando la respiración y exigiendo intervención sanitaria urgente.

Romero Guiñazú aclaró que los facultativos que asisten al pontífice deberán determinar si es necesaria la administración de quimioterapia complementaria, supeditado a los resultados histológicos del tumor y al compromiso de los ganglios.

“Si se confirma el estadio uno A, como se presume en el caso del Papa, la cirugía basta por sí sola y no se requeriría quimioterapia, lo que ofrece un pronóstico excelente con una sobrevida superior al 90 por ciento a cinco años. En líneas generales, las perspectivas son muy favorables”, concluyó.

Más noticias

Octubre Conexión