El volante del seleccionado nacional se lesionó hace seis días, cuando se disputaba el encuentro contra Instituto en territorio cordobés por el campeonato doméstico. Pese a que los protocolos médicos suelen sugerir unas tres semanas de inactividad para sanar este tipo de desgarros, el jugador pretende estar disponible para el cotejo en Río de Janeiro habiendo pasado apenas 11 días desde la molestia.
Tanto el deportista como el cuerpo técnico mantienen la esperanza basándose en un precedente cercano: previo al enfrentamiento contra Universidad Católica en el cierre de la fase de grupos de la Copa Libertadores, el volante tuvo una lesión de índole similar. En dicho episodio, debido a la importancia del cruce, Paredes jugó desde el inicio y completó todo el partido. Si bien no estuvo al cien por ciento físicamente, su actuación motivó el deseo de emular esa situación en tierras brasileñas.
El compromiso decisivo frente a los brasileños, que definirá al finalista del torneo, tendrá lugar el martes 20 de octubre desde las 21:30 (hora argentina) en el Estadio Maracaná. La planificación del cuerpo técnico consiste en seguir la evolución diaria del jugador para determinar la intensidad de sus movimientos. Si bien se busca que integre el once inicial, no se descarta que integre la delegación para sumar desde su rol de líder o bien aguardar su oportunidad entre los relevos.