Un ex funcionario del Servicio Penitenciario Provincial recibió una pena de ocho años de cumplimiento efectivo por la producción y posesión de pornografía infantil, sumado a cargos por abuso sexual contra una niña menor de 13 años. El veredicto fue resultado de un proceso abreviado donde el encartado confesó su responsabilidad y aceptó la carátula y el castigo pactado con la fiscalía.
El convenio fue presentado por la fiscal adjunta de Género Nº 2, Mercedes García, y avalado por el juez de Garantía Nº 3, Marcos Flores Leyes, quien oficializó la resolución.
Los hechos afectaron a niñas vinculadas directamente al condenado, cuya identidad se preserva para proteger su intimidad. El análisis forense de los equipos incautados permitió localizar grabaciones y fotos, logrando identificar a dos de las menores afectadas. Un segmento del material audiovisual sirvió, además, como prueba para confirmar un acto de abuso sexual simple cometido contra una de las víctimas antes de que cumpliera los 13 años.
La condena abarca los delitos de producción y tenencia de archivos de menores de 18 años en contextos sexuales explícitos —con el agravante de que las víctimas tenían menos de 13 años— y el abuso sexual simple, todo en concurso real.
El inicio de las actuaciones se remonta al 22 de octubre de 2025, momento en que el segundo al mando del Servicio Penitenciario reportó el hallazgo de dos soportes digitales en la zona de cocheras del Complejo Penitenciario Nº 1, situado en San Luis.















