La preocupación se apoderó de la escena este sábado cuando el portero debió retirarse del terreno de juego en camilla durante la victoria del Chelsea frente al Everton. Tras la colisión con Branthwaite, el guardavallas fue sometido a exámenes médicos que permitieron descartar una conmoción cerebral.
Los informes preliminares señalan que los resultados de la tomografía craneal fueron satisfactorios, al igual que los chequeos realizados en la zona cervical y la espalda.
















