Italia atravesó hoy una serie de movilizaciones en sus urbes más importantes motivadas por el rechazo al aumento del costo de vida y las remuneraciones insuficientes. Las marchas derivaron en episodios de violencia en Milán, además de situaciones críticas en Bolonia y Turín, culminando con el llamado a una huelga general fijada para el 20 de noviembre.
En la plaza del Duomo, en Milán, se registraron fuertes altercados entre grupos de manifestantes y la policía. Las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos y avanzaron contra los presentes debido a la construcción de barricadas y la detonación de petardos, según detallaron los medios locales, que además cuantificaron medio centenar de arrestos y numerosos lesionados.
La ciudad de Bolonia también padeció momentos de alta tensión en las inmediaciones de la estación de trenes, donde jóvenes manifestantes se cruzaron con la policía, la cual empleó agua a presión y gases lacrimógenos para dispersar el foco.















