El domingo pasado, el papa León XIV se dirigió a los miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro para expresar su gratitud por las plegarias realizadas durante su reciente hospitalización, originada por la extirpación de un tumor maligno. Asimismo, el sumo pontífice comunicó su intención de retomar sus deberes cotidianos de forma progresiva.
La multitud estalló en aplausos al observar al Papa asomarse desde la ventana que da a la plaza. Cabe recordar que, siete días atrás, en ese mismo sitio y durante el Ángelus, él mismo había anunciado que se le había detectado un nódulo pulmonar que requería intervención quirúrgica.
“Una vez superada esta etapa compleja, iré reincorporándome poco a poco a mis tareas, contando siempre con la bendición divina y su apoyo espiritual”, manifestó León, exhibiendo una voz firme a tan solo cuatro días de la resección de su lóbulo pulmonar derecho inferior.
El pontífice reflexionó sobre la última semana, señalando que el proceso le permitió empatizar especialmente con quienes atraviesan enfermedades. Además de sentir la cercanía de los fieles, extendió un agradecimiento especial al cuerpo médico, de enfermería y al personal en general del hospital Gemelli, centro donde fue asistido.















