La subida de los caudales en los ríos Uruguay y Paraná mantiene en estado de vigilancia a diversas áreas del Litoral, provocando que 472 habitantes de Corrientes tengan que dejar sus domicilios. Datos de la Defensa Civil local indican que hay 206 personas evacuadas y otras 266 que se autoevacuaron, mientras los organismos oficiales monitorean de cerca los niveles hidrométricos.
La situación más compleja ocurre en Itatí, donde 43 familias, sumando 110 personas, fueron trasladadas a instalaciones como el hospedaje Taba Cué y la Casa Promesera. Por otra parte, en la capital provincial, se encuentran registrados 266 ciudadanos autoevacuados, pertenecientes a 65 familias.
El impacto del agua también se siente en otros puntos de la provincia. Se reportan 44 evacuados en Isla Apipé, 31 en Paso de los Libres, 19 en Ituzaingó y dos en Yahapé. Los damnificados están siendo asistidos en clubes, edificios municipales, viviendas de parientes y otros sitios habilitados según la localidad.
La emergencia hídrica se desarrolla con zonas ribereñas bajo riesgo y existe inquietud ante la posibilidad de que el caudal continúe su ascenso en las semanas venideras.

La crecida del río Paraná forzó a centenares de correntinos a abandonar sus casas. El registro de Defensa Civil alcanza a 472 ciudadanos afectados.

















