Patricio Sánchez Molinari, a sus 53 años, encontró un final abrupto mientras presidía un servicio religioso en el templo Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicado en Guayaquil, Ecuador. Una pesada estructura de madera que sostenía la imagen de Cristo se desplomó sobre él, causándole la muerte. "Queridos hermanos, un día, todos los que estamos aquí vamos a morir...", había sentenciado segundos antes de que ocurriera el fatal incidente.
Nacido en Cuenca, al sur del país, el presbítero completó su formación académica en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Se hizo conocido por mantener un vínculo estrecho con su feligresía y por difundir sus celebraciones religiosas mediante plataformas digitales.

El clérigo se desempeñaba como párroco en la Iglesia del Perpetuo Socorro de Manta y formaba parte de la Congregación del Santísimo Redentor, orden establecida por San Alfonso María de Ligorio en 1732. Previamente, cumplió funciones pastorales durante un largo periodo en la Parroquia San Lorenzo de Vinces.
















