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Sol Puntano alcanza un hito vitivinícola con sus primeros vinos de elaboración propia y premiados

La cosecha 2026 marca el inicio de la producción integral en la provincia, logrando galardones destacados para sus variedades Chardonnay, Cabernet Sauvignon, Malbec y Tinto Trivarietal.

Por Redacción
Sol Puntano alcanza un hito vitivinícola con sus primeros vinos de elaboración propia y premiados

Los hogares sanluiseños podrían empezar a disfrutar pronto de una nueva propuesta: la primera partida de vinos procesada íntegramente en Sol Puntano, desde el cultivo de la uva hasta su futura etapa de embotellado. Esta añada 2026 ya cuenta con un debut exitoso, obteniendo medallas de oro en el certamen Vinus 2026 para sus etiquetas Chardonnay, Cabernet Sauvignon, Malbec y Tinto Trivarietal.

“En 2026, Sol Puntano comenzó a vinificar por cuenta propia dentro de sus instalaciones. Antes, la uva se cosechaba aquí pero debía enviarse a otras bodegas para el servicio de fasón, que es el vino que habitualmente comercializamos”, detalló Segismundo López, gerente de la entidad.

Aunque los vinos ya están terminados, el establecimiento —que funciona bajo la órbita del ministerio de Desarrollo Productivo— aguarda la llegada de una máquina embotelladora para cerrar el ciclo productivo. Una vez finalizado el envasado, las autoridades provinciales determinarán si la producción se destinará a la venta comercial o a fines de promoción turística.

Al recorrer el predio, se observan tres hectáreas cultivadas con Cabernet Sauvignon, Malbec y Chardonnay, distribuidas en 40 hileras por variedad. A esto se suma un viñedo experimental que cuenta con dos hileras de cada cepa para testear su adaptación al clima y terreno locales.

“Aquí la vendimia se realiza en enero y febrero, a diferencia de Mendoza o San Juan donde ocurre a fines de febrero o marzo. El viñedo marca sus propios tiempos y nos adaptamos a lo que dicta la naturaleza”, señaló López, refiriéndose a las parras que cuentan con una antigüedad de entre 10 y 12 años. La recolección del Chardonnay se efectuó el 18 de enero, mientras que las tintas se cosecharon un mes más tarde.

En la imagen central, el gerente de Sol Puntano, Segismundo López, acompañado a los costados por dos trabajadores del establecimiento responsables de la bodega.

A la derecha de los cultivos se encuentra el galpón negro señalizado como “Bodega”. Allí, el equipo técnico —conformado por dos empleados formados en Mendoza, tres enólogos consultores y un responsable técnico, apoyados por ingenieros agrónomos— resguarda los tanques de acero inoxidable.

“Verificamos el punto óptimo de maduración, cosechamos y enfriamos la uva a 4 grados en el reefer. Una vez reunida la cosecha, realizamos la molienda en el mismo predio”, relató Aldana Reyes, parte del equipo de control de bodega, mientras mostraba la zona de fermentación.

Tras la molienda, el proceso de fermentación duró dos semanas bajo estricto control de temperatura y niveles de azúcar. Esto dio como resultado 21 mil litros de vino, que antes de ser embotellados ya sumaron cuatro distinciones en el Concurso Vinus 2026. “Las características son únicas; el Malbec puede presentar notas a ciruela y el Cabernet Sauvignon a chocolate, dependiendo del fruto y las particularidades del suelo”, comentó el funcionario.

El Chardonnay premiado con medalla de oro destaca por su color amarillo verdoso y aromas a ananá, manzana y toques tropicales.

De la vid a la medalla: así nacieron los primeros vinos 100% producidos en Sol Puntano

Por su parte, el Cabernet Sauvignon también obtuvo oro; es un vino de color rojo intenso con notas especiadas a pimiento verde, destacándose por su frescura y una graduación alcohólica que supera los 13 grados.

El Malbec 2026, distinguido con doble medalla de oro, presenta un tono rubí intenso, aromas a frutas rojas con notas florales, y un gran equilibrio en boca.

Finalmente, el Tinto Trivarietal 2026, compuesto por Malbec, Syrah y Tempranillo, también recibió doble medalla de oro. Se caracteriza por un perfil complejo, con tonos oscuros, notas de grafito, aceitunas negras y un marcado carácter frutal y floral.

Aunque las muestras para el concurso ya fueron enviadas, el producto final sigue en bodega para completar su estabilización. Además de los controles para prevenir la oxidación, el equipo trabaja en el diseño de las nuevas etiquetas que incorporarán los galardones obtenidos.

“Históricamente, el vino de este lugar ha sido muy bueno gracias a nuestro terruño. Hemos hecho un gran esfuerzo para alcanzar este nivel y el objetivo es sostenerlo”, afirmó López. Y concluyó: “Esto confirma que una entidad gubernamental puede hacer un trabajo de calidad, no solo para fomentar el sector, sino para competir a nivel internacional. Es un logro excelente”.

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