La sucesión de ataques protagonizados por grupos de jóvenes en los centros urbanos de Milán, Bolonia y Turín motivó que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, citara a su gabinete para abordar la crisis, luego de una serie de deliberaciones con los vice primeros ministros Matteo Salvini y Antonio Tajani sobre el preocupante panorama.
La mandataria organizó el encuentro para supervisar el control del espacio público, examinar los informes de inteligencia sobre un fenómeno poco claro y, según anticipó, "valorar instrumentos adicionales para sancionar a quienes aprovechan las manifestaciones para fomentar el caos y la violencia".
Durante la sesión, se analizó el marco legal aplicable a los menores, subrayando la necesidad de coordinar con el presidente de la República, Sergio Mattarella, en temas de índole similar.
De la reunión forman parte los vice primeros ministros Matteo Salvini (vía remota) y Antonio Tajani, junto a los titulares de Interior, Defensa y Agricultura, Matteo Piantedosi, Guido Crosetto y Francesco Lollobrigida, respectivamente. También participan los subsecretarios Alfredo Mantovano y Giovanbattista Fazzolari, así como los máximos responsables de las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia.
Se prevé una nueva cumbre durante la jornada para tratar el presupuesto, contando con la presencia de Meloni, los referentes de la coalición y el ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti.















