La administración central oficializó un flamante sistema de desvinculación voluntaria para el personal del Estado, el cual detalla tres categorías de empleados y diversas formas de pago por el cese de funciones.
La resolución fue validada mediante el Decreto 1203/2026, difundido en el Boletín Oficial de este lunes con las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Los beneficiarios se dividen en tres segmentos según sus condiciones:
El primer conjunto abarca a mujeres de 58 años o más y hombres de 63 años en adelante que aún no cumplan con lo necesario para obtener la jubilación común. Estos podrán optar por recibir mensualmente el 60% de su salario bruto habitual durante tres años como máximo o hasta alcanzar la edad jubilatoria, o bien optar por un pago único calculado según un sueldo bruto por año de servicio (o fracción mayor a tres meses), con un tope de 18 haberes y siempre que no supere el tiempo faltante para jubilarse.
El segundo sector comprende a mujeres de entre 58 y 64 años y hombres de entre 63 y 64 años que posean al menos 30 años de aportes. En este caso, la compensación consiste en un sueldo bruto por cada año de antigüedad (o fracción superior a tres meses) con un máximo de 18 pagos, sumado a un bono extraordinario de cinco salarios brutos.
El tercer grupo incluye a mujeres de hasta 57 años y hombres de hasta 62. Ellos recibirán una gratificación de un salario bruto por año de servicio, con un tope de 20 sueldos. Adicionalmente, se otorgarán cuatro remuneraciones extra a quienes tengan menos de 15 años de antigüedad y cinco remuneraciones a quienes superen ese tiempo en planta permanente.
















