Más de 2.400 individuos fueron arrestados tras una oleada de violencia en territorio francés el sábado, donde manifestantes se enfrentaron a las fuerzas de seguridad, prendieron fuego a vehículos, invadieron sedes gubernamentales y consumieron por las llamas un palacio municipal histórico, motivados por el alza inflacionaria y la precaria situación escolar.
Durante la jornada dominical, diversos grupos provocaron incendios en mobiliario urbano, bicicletas y basura, además de realizar saqueos en locales comerciales situados en urbes como Lyon, Marsella y la capital francesa.
En París, la restricción de circulación se mantuvo efectiva desde las 23:00 del lunes hasta las 06:00 del martes. Durante ese periodo, un helicóptero de la policía vigiló la Plaza de la República mediante reflectores para asegurar que el espacio público permaneciera desierto.
Al amanecer del martes, operarios utilizaron maquinaria pesada para remover un chaleco amarillo gigante que había sido instalado sobre la estatua central de la plaza, símbolo del movimiento iniciado en 2018 contra el valor de los combustibles que marcó la gestión inicial de Emmanuel Macron.

















