Aarón Muñoz, un alumno de 10 años, demostró su capacidad para transmitir afecto de manera espontánea. Al terminar sus clases y aguardar el transporte público en el barrio Serranías Puntanas, notó flores en el jardín de una vecina a quien no conocía y le solicitó algunas. Su intención era agasajar a su madre, Sofía Abaca, con motivo del Día de la Madre.
La vecina accedió amablemente al pedido tras conocer el destino de las flores. La secuencia fue grabada y difundida en plataformas digitales, logrando una enorme repercusión a nivel nacional.
Detrás de este episodio se encuentra un núcleo familiar sólido. Aarón reside en el barrio Ayres del Sur, en la capital provincial, junto a Abaca y su padre, Emanuel Muñoz, quien se desempeña en la Policía de San Luis. Para su madre, el menor es su compañero cotidiano y un pilar fundamental en su vida.
Cuando el equipo periodístico de El Chorrillero visitó el hogar, el niño recibió a los visitantes con hospitalidad, sirviendo mates junto a su amigo Santino. Este gesto inicial dejó entrever la calidez que caracteriza al menor.
El presente fue entregado antes del domingo, específicamente el viernes. Aarón llegó a su casa con retraso respecto a su horario habitual de regreso, que suele ser cerca de las 12:45 o 12:50, arribando minutos después de las 13:15. “Me consultó por qué tardaba, le mostré la carta y el resto de los regalos y le dije: ‘Por esto’”, relató el chico.
















