Debido a una recomendación médica, el papa León XIV canceló su viaje a Asís. Los especialistas al mando de su cuidado determinaron que no es conveniente realizar el vuelo en helicóptero que estaba pautado para el próximo 27 de octubre, por lo cual se le efectuó una placa de tórax para monitorear su estado tras la operación.
A través de un comunicado oficial del Vaticano, el profesor Stefano Margaritora y el doctor Luigi Carbone notificaron que el líder religioso pasó por un examen radiológico de control. Los resultados de dicho estudio ratificaron que el progreso del paciente luego de su intervención quirúrgica es óptimo.
















