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La recta final en Brasil: Lula y Flávio Bolsonaro definen sus tácticas de cara al balotaje

Con el objetivo de ganar la segunda vuelta presidencial, el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva intenta capitalizar medidas de corte social y económico, mientras que el senador opositor prioriza un mensaje centrado en la lucha contra la criminalidad, críticas a la corrupción y una propuesta de renovación política.

Por Redacción
Economía o seguridad: Lula y Flávio Bolsonaro apuntalan sus estrategias para el balotaje en Brasil
Economía o seguridad: Lula y Flávio Bolsonaro apuntalan sus estrategias para el balotaje en Brasil

En vísperas de la elección definitoria del 25 de octubre, los contendientes Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro transitan los tramos finales de sus campañas con enfoques marcadamente opuestos y en medio de una atmósfera de intensa polarización.

El actual jefe de Estado, que a sus 80 años aspira a obtener su cuarto mandato no consecutivo, ha intensificado la difusión de iniciativas económicas y sociales en un esfuerzo por recortar la brecha que lo separa de su rival.

Por su parte, el legislador del Partido Liberal (PL), primogénito del expresidente Jair Bolsonaro, centra su proselitismo en la política de seguridad pública y en las denuncias contra el Gobierno por supuestos hechos de corrupción.

La diferencia electoral es sumamente ajustada. Tras los comicios iniciales del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro alcanzó el 47,03% de los votos contra el 45,16% de Lula. Un sondeo de Datafolha realizado a mediados de octubre situaba al senador con el 51% y al presidente con el 49%, una distancia que se redujo considerablemente en siete días y se mantiene dentro del margen estadístico.

“Sería un hecho insólito que Lula logre dar vuelta el resultado”, señala el analista Germán Segré a France 24, recordando que, desde 1989, quien gana la primera vuelta ha triunfado en todos los balotajes brasileños.

El escenario tras la primera jornada electoral sorprendió a la administración oficialista, cuyas expectativas de victoria se vieron frustradas, dejando al presidente con poca claridad en el arranque del tramo final, según explica la académica Bruna Cavalcanti. "Se percibió a un candidato desorientado durante esa primera etapa", añade.

Para la experta, el impulso de Lula vino impulsado desde el exterior de su propia estructura: la postura triunfalista de Flávio Bolsonaro generó rechazo en ciertos grupos, especialmente entre los universitarios, quienes iniciaron movilizaciones espontáneas. Denis R. Burgierman, periodista y escritor, coincide en que la reactivación del mandatario fue más una respuesta orgánica de la sociedad civil que una estrategia del Partido de los Trabajadores (PT).

Lula ha puesto el foco en la economía, celebrando la reciente reforma parlamentaria que suprime el esquema de seis días laborales por uno de descanso y reduce la carga semanal a 40 horas. Aunque Flávio Bolsonaro inicialmente se opuso, terminó apoyando la medida ante la presión social.

El presidente también ha prometido gratuidad en el transporte público los fines de semana y el bloqueo a las apuestas digitales. Pese a esto, algunos analistas ven una debilidad en su discurso al presentarse como una figura que ofrece soluciones antiguas, mientras que el senador desestima estos anuncios calificándolos como un intento de captar votos mediante promesas incumplibles.

Por otro lado, la estrategia de seguridad de Flávio Bolsonaro incluye una línea punitivista, con llamados abiertos a combatir la delincuencia. En el Congreso, su sector ha impulsado rebajar la edad de imputabilidad penal, un tema que ha generado fuertes debates sin llegar a un acuerdo definitivo en el Senado.

Un factor que ha marcado la agenda reciente es el caso del Banco Master, intervenido en noviembre de 2025. Han trascendido vínculos entre el senador y el encarcelado banquero Daniel Vorcaro relacionados con el financiamiento de un filme, lo que ha obligado a Flávio Bolsonaro a adoptar una postura defensiva que interrumpe su narrativa de outsider.

El debate televisado recientemente, transmitido por la señal ‘Band’, no logró elevar el nivel de la discusión, transformándose, según especialistas, en un intercambio de ataques personales para captar la atención en redes sociales antes que en una exposición programática. La última instancia de debate se llevará a cabo el 23 de octubre en la cadena ‘Globo’.

Finalmente, ambos candidatos centran su atención en los 33,4 millones de ciudadanos que se abstuvieron en la primera vuelta, representando más del 21% del padrón electoral. Convencer a este segmento es el desafío clave de ambos, dada la dificultad de arrebatar votantes al bando opositor. (France 24)

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