Saltar al contenido
La Voz de Cuyo main
Octubre Conexión
Nacional

Gabriel Rolón: “Un vínculo afectivo genuino no se aprovecha de tus puntos débiles”

El psicólogo examinó cómo operan las tácticas de manipulación en las relaciones interpersonales, diferenciando el verdadero sostén emocional de los abusos de poder sobre la fragilidad ajena.

Por Redacción
Los amores sanos no usan heridas personales para dañarte, según Rolón.
Los amores sanos no usan heridas personales para dañarte, según Rolón.

Durante una aparición reciente en el ciclo radial Perros de la Calle (Urbana Play), el prestigioso psicólogo Gabriel Rolón reflexionó sobre las interacciones humanas y cómo ciertos individuos instrumentalizan las vulnerabilidades de su pareja con la máxima: “Los amores sanos no usan esa herida tuya para dañarte”. El experto alertó que existen personas expertas en detectar los puntos vulnerables del otro para desplegar mecanismos de dominio psicológico, una práctica que puede presentarse en cualquier clase de vínculo.

Rolón señaló que es habitual que los lazos afectivos comiencen conectando a través de las faltas del otro. “Todos los que amamos hemos entrado por alguna grieta de nuestro amado”, afirmó el profesional en la emisora. Desde su perspectiva, este contacto temprano nace de un deseo inherente de ser protegidos, de recibir apoyo ante miedos o de compartir anhelos que, en soledad, se perciben inalcanzables.

No obstante, el conflicto aparece cuando esa fragilidad es empleada como un instrumento para someter, en vez de constituir un área de refugio. El eje de la reflexión del psicoanalista se encuentra en la separación entre una relación positiva y una basada en la coerción. “Los amores sanos entran por ahí, pero no utilizan esa herida tuya para dañarte”, aseveró.

Por otra parte, Rolón detalló la actitud de quienes pretenden desestabilizar la independencia ajena mediante comentarios como: “Vos sin mí no sos nada” o “¿Qué tendrías si no fuera por mí?”. Estos dichos buscan convencer al otro de que sus éxitos o su misma vida dependen totalmente de la voluntad del manipulador, destruyendo así su confianza y su autonomía.

La peligrosidad de estas conductas, de acuerdo con el especialista, radica en que el victimario emplea la lealtad y la necesidad de cuidado de su pareja para consolidar una dinámica de dependencia. Mientras que en un lazo sano la “grieta” sirve como sitio para el auxilio recíproco y el progreso, en las uniones nocivas ese mismo lugar se convierte en una herramienta para ejercer control y borrar la identidad del otro. El experto finalizó remarcando que el amor auténtico se distingue por la habilidad de cuidar al otro, sin utilizar sus debilidades como un arma de dominio.

Más noticias

DPIP 2026