El índice Bovespa vivió una jornada de derrumbe sin precedentes al retroceder un 14,36%, ubicándose cerca de los 175.000 puntos después de haber rozado un mínimo de 169.500 unidades. Esto ocurrió como consecuencia inmediata de la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta frente a Flávio Bolsonaro.
La reacción de los activos financieros fue instantánea al confirmarse el escrutinio, provocando una estampida de inversores que abandonaron las acciones y ejercieron una presión considerable sobre la moneda local.















