Su lanza apareció entre el humo y la metralla para rescatar al Libertador. Tenía apenas 23 años. Fue protagonista de San Lorenzo, integró las campañas de la Independencia y, sin embargo, su nombre quedó fuera de una de las marchas patrióticas más famosas de la Argentina. La historia de un héroe puntano que todavía reclama un lugar en la memoria nacional.
El busto del granadero Baigorria está emplazado en la plaza que lleva su nombre, en el centro de la capital provincial.El 3 de febrero de 1813, a orillas del Paraná, la historia de la Independencia argentina tuvo uno de esos instantes capaces de cambiarlo todo. El entonces coronel José de San Martín había conducido a sus Granaderos a Caballo contra las tropas realistas en el combate de San Lorenzo. En medio del enfrentamiento, su caballo recibió un disparo de metralla, cayó mortalmente herido y aprisionó al libertador contra el suelo.
Por unos instantes, San Martín quedó prácticamente indefenso. Un soldado realista se abalanzó sobre él con su sable. El jefe patriota logró esquivar el golpe, aunque recibió una herida en el rostro. Otro enemigo avanzó con su bayoneta dispuesto a terminar con su vida. Fue entonces cuando apareció un joven granadero puntano. Juan Bautista Baigorria, montado y armado con su lanza, irrumpió en medio del combate y derribó al soldado realista que amenazaba a San Martín.
Casi simultáneamente, otro granadero, Juan Bautista Cabral, descendió de su caballo y ayudó al jefe a liberarse del peso del animal. Cabral pagaría aquella acción con su vida. Baigorria, en cambio, continuaría combatiendo y allí comienza una de las historias más fascinantes y, durante mucho tiempo, más olvidadas de la epopeya independentista.
El puntano detrás de la hazaña
Las investigaciones de la historiadora Nora Costamagna y del investigador Roberto Colimodio, autores del libro Juan Bautista Baigorria, buscaron reconstruir la vida de aquel soldado cuya figura quedó atrapada entre documentos incompletos, tradiciones familiares y diferentes versiones transmitidas durante generaciones.

Uno de los datos que las investigaciones permiten sostener es que Baigorria nació en 1790 y tenía 23 años al momento del Combate de San Lorenzo. Costamagna señala que su madre fue Josefa Mercadillo, oriunda de Río Cuarto, mientras que su padre, Juan Ángel, tenía ascendencia vinculada a Renca. Los investigadores advirtieron que no existen pruebas documentales suficientes para confirmar algunas de las tradiciones más difundidas sobre su vida posterior, como una supuesta longevidad extraordinaria. Su rastro documental se vuelve especialmente difícil de seguir después de 1818, y allí reside parte del misterio de Baigorria, se sabe mucho de su valentía en el campo de batalla, pero queda mucho por descubrir sobre el hombre que existió detrás del héroe.
















