Rolando Alejo Olguín fue formalmente acusado de forzar a su antigua pareja a ingerir fármacos para interrumpir un embarazo de casi dos meses, a pesar de que la mujer había manifestado su firme voluntad de continuar con la gestación. Asimismo, se le imputa haberla golpeado violentamente durante la jornada en la que ella presentaba hemorragias a raíz del procedimiento.
La Fiscalía de Género N° 2 calificó el hecho como “lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, en concurso real con aborto sin consentimiento”, solicitando una medida de coerción de 120 días de prisión preventiva.
El abogado defensor, Alfredo García Garro, requirió hacer uso de la extensión legal de ocho días, motivo por el cual la definición sobre el estatus judicial del encartado se postergó para una próxima audiencia.
Dicho acto procesal fue presidido por el magistrado de Garantías N° 1, Juan Manuel Montiveros Chada, con la participación de las fiscales Antonella Córdoba y Mercedes García en representación del Ministerio Público.
La acusación detalló que Olguín y la damnificada mantuvieron un vínculo de cinco años marcado por idas, vueltas y episodios de maltrato, cuya ruptura definitiva ocurrió tras la radicación de la denuncia.














