María Soledad Calle, integrante de La Cámpora y empleada de la UOM, quien adquirió la unidad situada directamente debajo de la vivienda de Cristina Kirchner en el edificio de San José 1111, sostuvo que el motivo de la operación fue la creación de una fundación.
A través de un documento entregado por su representante legal, Pablo Slonimsqui, la vecina de la exmandataria manifestó que utilizó fondos personales para comprar el departamento, con el fin de establecer allí un centro de investigación dedicado al progreso nacional.
"La compra de la propiedad en San José 1111 se efectuó con capital propio, teniendo como fin destinar el espacio a una fundación de estudios para el desarrollo de Argentina", declaró Calle a los medios.
A pesar de estas declaraciones, la presentación judicial a cargo de Slonimsqui omitió detalles fundamentales como la denominación de la institución, su funcionamiento operativo y las actividades que desarrollaría.














