La Justicia de San Luis dictó 30 días de prisión preventiva para Joel Benjamín Robledo, imputado por una presunta participación secundaria en el homicidio en ocasión de robo de Miguel Orozco.
La medida fue dispuesta este jueves por el juez de Garantía N° 3, Marcos Flores Leyes, luego de una audiencia en la que la defensa cuestionó la calificación legal sostenida por la Fiscalía y pidió la libertad de su asistido.
Orozco, de 40 años, murió 24 días después de haber sido golpeado en su vivienda de calle Intendente Celi al 2000. De acuerdo con la investigación del fiscal de Instrucción N° 1, Francisco Assat, el ataque ocurrió durante la noche del 7 de junio, cuando la víctima se encontraba junto a su pareja, Feliciana Hernández, y su cuñado, Juan Domingo Hernández, quien permanece prófugo.
Según la reconstrucción fiscal, Hernández y Orozco se encontraban conversando y consumiendo bebidas alcohólicas cuando se produjo una discusión. Hernández habría comenzado a golpear a Orozco con los puños y con botellas de vino que estaban sobre la mesa, hasta provocarle heridas que hicieron que cayera al piso y perdiera el conocimiento.
Siempre de acuerdo con la hipótesis del Ministerio Público Fiscal, después de dejar a la víctima incapacitada, Hernández habría tomado su teléfono celular y un parlante negro marca Sunday y se habría retirado de la vivienda.
La Fiscalía sostiene que posteriormente Hernández habría entregado esos elementos a Robledo, hijo de la pareja de Orozco. Para los investigadores, ambos ya habrían compartido un modus operandi similar en hechos anteriores.
Uno de los elementos incorporados a la investigación fue el teléfono de Orozco. Según la acusación, Robledo habría colocado su propio chip en el aparato, circunstancia que permitió geolocalizarlo en la zona del barrio Las Vegas. Además, días después habría intentado vender el parlante sustraído por $20.000 a una vecina, situación que derivó en una intervención policial.
Durante la audiencia, el defensor Martín Ávila cuestionó que las evidencias reunidas hasta el momento permitieran sostener una participación secundaria de Robledo en el homicidio.
La defensa sostuvo que la figura planteada por la Fiscalía requiere acreditar la existencia de un acuerdo o una promesa previa y señaló que no se había precisado cuándo, dónde ni cómo se habría producido ese supuesto acuerdo.















